Centroamérica se posiciona como un destino estratégico para la inversión extranjera, impulsado por el nearshoring, la estabilidad macroeconómica y nuevas oportunidades sectoriales.
Conforme crece este tipo de financiamiento, los reguladores de estos países vienen dando pasos para atraer y proteger la inversión de fondos que participan en este mercado, así como para favorecer su crecimiento sostenible.
Las modificaciones en materia hídrica pueden incidir de manera relevante en el entorno de inversión y en las oportunidades vinculadas a proyectos de infraestructura.