Dos aspectos fundamentales a delimitar en la legislación son los derechos y las obligaciones tanto del teletrabajador como del patrón / Pixabay

La pandemia del COVID-19 derribó la creencia de que los empleados solamente pueden trabajar y alcanzar sus metas de productividad desde la oficina. La emergencia sanitaria y las medidas de confinamiento han provocado que gran parte de los colaboradores -cuyas funciones lo permiten- trabajen en un lugar distinto a las oficinas del empleador: en su casa. La adopción del teletrabajo se ha acelerado.