Las firmas deberían incorporar también este tipo de cursos en sus programas formativos, así se asegurarían de contar con una buena base emocional para gestionar las dificultades intrapersonales. / Unsplash, Josh Riemer

Hace unos meses invité a los abogados a una primera inmersión en la inteligencia emocional. Lo hice con el artículo "Las 6 competencias emocionales que debe desarrollar todo abogado", publicado en este mismo espacio.