Una vez que tengamos un marco claro que delimite nuestra estrategia podremos ocuparnos de avanzar hacia lapsos de tiempo más inmediatos / Pixabay

A principios de mes, el oro se cotizaba a razón de 1.780 dólares la onza. Asumiendo que no existieran obstáculos religiosos ni éticos, ¿te arriesgarías a apostar todo tu capital (teniendo probabilidades razonables) a que el precio mañana estará 10% por encima o por debajo del valor actual? Digamos, ¿entre los 1.600 y los 2.000 dólares la onza? ¿Harías la misma apuesta si el plazo fuese una semana? ¿Seis meses? ¿De tres a cinco años?