Skip to main content
Marcelo Brichetto / Cortesía

Marcelo Brichetto: “Aprecio de los abogados externos que me ayuden a pensar”

El director de asuntos legales de Transportadora de Gas del Norte (Argentina) considera imprescindible la ayuda de abogados de firma en los escenarios más complicados
por Lara Valencia
publicado el29/08/2019
Compartir

Hace más de 20 años que Marcelo Brichetto trabaja en la dirección de asuntos legales de Transporte de Gas del Norte (TGN) en Argentina. Forma parte del directorio de la empresa y cree que la posición de los abogados internos permite una especie de conocimiento privilegiado para participar del desarrollo de negocio. 

 

Hablamos con él en la serie de entrevistas a General Counsels sobre su trayectoria y la convulsa actualidad económica argentina.

 

—Ha desarrollado prácticamente toda su carrera como abogado interno en Transportadora de Gas del Norte. ¿Cómo han evolucionado sus responsabilidades y su rol en la compañía?

 

—Así es. Hasta 1997 trabajé en una firma importante de Buenos Aires. Allí estaba dedicado casi por completo a atender los asuntos de TGN. Al año siguiente me incorporé a la nómina de la empresa como consejero interno, para continuar haciendo en la práctica lo mismo que venía haciendo en este otro periodo de tercerización.

 

El año 1999 fue un punto de inflexión. Fui designado miembro del directorio, donde continúo hasta la fecha. Años después, en 2004, me tocó organizar el comité de auditoría de la compañía. Integré ese comité hasta 2014. Desde 2004 represento a la empresa en la Comisión Nacional de Valores y estoy en el comité de dirección de la empresa.

 

Mis responsabilidades han ido creciendo a medida que he ido madurando a nivel personal y profesional.

 

—¿Se involucran los abogados de TGN en el desarrollo de negocio? ¿Disponen ustedes mismos de un área de tecnología e innovación para desarrollar el trabajo legal?

 

—Sí. Todos los miembros de la división de asuntos legales trabajamos muy en contacto con las demás áreas de la empresa, involucrados en la ejecución del plan de negocios e implementación del plan financiero. Esto no es una característica actual. Diría que, en mi experiencia, en TGN ha sido así desde el día uno.

 

Esta forma de trabajar, tan cercana a otras áreas de la compañía, nos da un conocimiento muy profundo. Si lo combinas con el conocimiento específico de la legislación y de la regulación sectorial y le sumas la inmediatez que tenemos con el cliente, todo eso nos da una ventaja comparativa muy clara frente a otras opciones de asesoramiento externo que podría tener la empresa.

 

El área de asuntos legales no dispone de un departamento de tecnología e innovación, pero la empresa tiene una gerencia de tecnología de la información (TI) que está muy metida en los temas de innovación tecnológica. Nosotros usamos ese soporte en lo que nos puede ser de utilidad. Aunque, para ser franco, es un área donde nosotros, los abogados, aún tenemos mucho que aprender.

 

—¿En qué se diferencia el mercado laboral de los general counsels del de las firmas de abogados? ¿Son mejores las oportunidades para los consultores jurídicos?

 

—Yo estuve de los dos lados del mostrador. En mi experiencia, ya sea como interno o miembro de una firma, uno tiene la oportunidad de crecer y desarrollarse.

 

Me parece importante que cada individuo trate de entender en qué ámbito laboral puede desarrollarse mejor, según el perfil personal y profesional. Debemos entender en qué ámbitos nos vamos a sentir más cómodos o satisfechos. Sobre todo, es fundamental conocer cuál es el posicionamiento actual y perspectiva de futuro de nuestra firma o empresa.

 

Yo he tenido la oportunidad de ejercer una práctica de gran envergadura, tanto nacional como internacional, del mismo modo que podría haberlo hecho en estudios grandes de Argentina. Trabajar en TGN me ha permitido crecer y enriquecerme personal y profesionalmente con otros colegas. He estado en contacto y he aprendido muchísimo de economistas e ingenieros. Me ha dado otra perspectiva de la profesión como abogado.

 

Al final del día, la conclusión es que si estamos como abogados en el lugar apropiado, las oportunidades de desarrollo son similares en ambos lados.

 

—¿Qué es lo que más valora del apoyo de los abogados externos?

 

—Creo que ningún departamento interno de empresa puede prescindir del externo. Sería un error de juicio pensar que uno puede abarcar y satisfacer todas las necesidades jurídicas del cliente. Yo aprecio mucho de los externos que me ayuden a pensar, en particular en los escenarios más complicados, donde no está tan claro que dos más dos sean cuatro.

 

Por supuesto que ellos, por el nivel de especialización, enriquecen en ciertos casos el análisis. En TGN tratamos de autoabastecernos, pero no al punto de poner en riesgo lo que necesita el cliente. Cuando necesitamos un externo especializado, lo buscamos. Siempre bajo la premisa de que el asesoramiento externo no significa que, como internos, nos desentendamos del caso o declinemos la responsabilidad primaria que nos corresponde.

 

—¿Cómo valora la disponibilidad e inmediatez en la respuesta que reclaman otros general counsels?

 

—Por supuesto que la fluidez en el trato y en la comunicación es importante, pero lo primero que busco es calidad profesional superlativa. Por el tipo de temas que tratamos, no necesitamos un tipo de respuesta urgente, sino la respuesta adecuada, en un tiempo razonable. A veces eso demanda un tiempo de análisis.

 

—¿Qué características de la industria del gas son las más desafiantes para un abogado en Argentina?

 

—TGN se desenvuelve en un entorno de alta resolución estatal. Somos prestadores de un servicio público y en Argentina eso tiene una connotación muy particular. Nuestro marco regulatorio se basa en una ley que no siempre estuvo vigente en su totalidad.

 

Hemos atravesado prolongados periodos de emergencia económica. "Emergencia" en Argentina significa que los derechos, en general, se limitan o se restringen. En un escenario cambiante, el principal desafío en empresas sujetas a extensa regulación estatal, es contribuir junto al resto del equipo de dirección en mantener la compañía nivelada. Sabiendo, no obstante, que bajo la "legislación de emergencia" los jueces suelen avalar restricciones significativas de los derechos que nos da el marco regulatorio de la industria. Todo ello sin que signifique aligerar la responsabilidad que tenemos con nuestros usuarios. Tenemos que hacer ejercicios de equilibrio bastante delicados.

 

—¿Qué demandas tiene el sector para la próxima legislatura? ¿Cuáles deben ser las prioridades del próximo gobierno para cuidar esta industria?

 

—Uno desearía una economía más estable, no solo para la industria sino para la población en general. Somos una empresa de capital intensivo y miramos a largo plazo. El escenario deseable siempre es de cierta estabilidad, que nos permita prever el futuro con razonable grado de aproximación. Eso es lo que esperamos de la próxima administración.

 

—¿Qué impacto está teniendo en TGN el clima de incertidumbre económica que vive actualmente el país? ¿Existen factores políticos y económicos que puedan poner en riesgo la ejecución de proyectos como el Plan de Obras 2017 – 2022?

 

—Estamos en vísperas de elecciones presidenciales. En Argentina esto suele generar una expectativa mayor que en otros países. Además de eso, estamos atravesando un periodo de alta inflación, devaluación del peso y aumento del riesgo país. El mundo global tampoco está viviendo momentos de calma, precisamente. En 1997, nosotros nos comprometimos con el Gobierno a un plan quinquenal de inversiones muy ambicioso y lo venimos cumpliendo escrupulosamente. La contrapartida fue que ellos se comprometieron a mantener las tarifas que nosotros cobramos a nuestros clientes y que están reguladas por el Estado constantemente.

 

Veremos cuál es la política tarifaria que se aplica a partir de 2020. Nuestra expectativa es que podamos mantener el plan de negocios y terminar de completar el plan de inversiones como estaba previsto.

 

—¿Qué le diría a los jóvenes estudiantes de derecho que se debaten entre ser abogados de firma y ser abogados in-house?

 

—Esta es una pregunta profunda. Les diría que encaren el debate sin prejuicios, que se pregunten a dónde y cómo quieren llegar en la profesión. Que tengan presente que cada uno es el motor de su crecimiento personal y profesional. Yo estoy convencido que en cada uno de los dos ámbitos, si se dedican con esfuerzo a perseguir sus objetivos, pueden obtener grandes satisfacciones.

 

¡Únete a la discusión!

HTML Restringido

  • Allowed HTML tags: <a href hreflang> <em> <strong> <cite> <blockquote cite> <code> <ul type> <ol start type> <li> <dl> <dt> <dd> <h2 id> <h3 id> <h4 id> <h5 id> <h6 id>
  • Lines and paragraphs break automatically.
  • Web page addresses and email addresses turn into links automatically.