Durante noviembre, se celebró el VI Foro de Sostenibilidad Venezuela, en el Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA) en Caracas, una iniciativa de las Naciones Unidas que reunió a empresas comprometidas con la agenda de desarrollo sostenible. Entre sus distintos módulos, destacó el dedicado al empoderamiento de las mujeres, donde se puso en discusión cómo la igualdad de género ha dejado de ser un principio aspiracional para convertirse en un componente determinante de la resiliencia empresarial.
En ese módulo, ARAQUEREYNA, una firma que ha integrado la sostenibilidad y los criterios de ambiente, sociedad y gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés) en su ADN, presentó un marco claro para entender por qué la igualdad de género debe considerarse como una estrategia de competitividad. Nuestro planteamiento partió de un reconocimiento fundamental: en sectores como el de servicios profesionales, el talento humano es el activo más valioso, Y, en un entorno tan exigente como el venezolano y el del mundo actual, la capacidad de atraer y retener mujeres altamente calificadas depende directamente de la existencia de políticas internas reales de igualdad enmarcadas en una estrategia amplia de sostenibilidad. La equidad no opera entonces como una etiqueta reputacional, sino como la base para operar, mantenerse y crecer.
En la práctica, ese enfoque tiene su punto de partida y apoyo en la Norma Venezolana COVENIN 5039:2024 “Sistema de Gestión de Calidad de Perspectiva de Género. Requisitos” (en adelante, la Norma COVENIN 5039), publicada en la Gaceta Oficial número 43.088 de fecha 17 de marzo de 2025.
La Norma COVENIN 5039, una norma técnica de carácter nacional, elaborada, aprobada y publicada bajo el marco legal del sistema venezolano para la calidad, cuya rectoría la ejerce el Servicio Desconcentrado de Normalización, Calidad, Metrología y Reglamentos Técnicos – SENCAMER, permite pasar de compromisos voluntarios —como la adhesión a los principios para el empoderamiento de las mujeres de la ONU (principios WEPs, por sus siglas en inglés)— a un estándar certificable y medible, basado en evidencia, indicadores y mecanismos de auditoría.
La Norma COVENIN 5039 además establece un marco transversal para integrar la perspectiva de género en las estructuras organizativas y es compatible con otras normas internacionales de gestión de calidad, lo que permite homologar los procesos venezolanos con estándares globales, como el criterio social, enmarcado dentro de los criterios ESG. Desde una perspectiva jurídica, la Norma COVENIN 5039 no sólo abre una oportunidad para que las empresas demuestren cumplimiento verificable ante sus partes interesadas, sino que también genera un intangible de prestigio que incide directamente en la credibilidad de las organizaciones.
La discusión ampliada del VI Foro de Sostenibilidad además abordó el rol de la Coalición Naranja, orientada hacia los llamados “tres ceros transformadores”. Por ello, desde ARAQUEREYNA se destaca la importancia de impulsar el cumplimiento de esos objetivos, y convertir al sector privado en un verdadero y potente agente de cambio, capaz de otorgar a las mujeres las herramientas, el conocimiento y el espacio necesarios para liderar y prosperar, logrando así transformar la equidad empresarial en un mecanismo de desarrollo social tangible.
La discusión también atendió la metáfora de la necesidad de romper el techo de cristal, y eliminar las barreras invisibles que siguen condicionando la presencia de mujeres en posiciones de liderazgo. Por ello, en el evento impulsado por ARAQUEREYNA “Más allá del techo de cristal”, en mayo de 2025, se destacó que romper ese techo implica ir más allá del gesto individual: supone avanzar a través de la política, el liderazgo en red y el compromiso firme de las instituciones y de las familias para lograr que la igualdad, la justicia y el progreso avancen libres de sesgos culturales.
El reconocimiento recibido por ARAQUEREYNA en el VI Foro de Sostenibilidad como Empresa Transformadora Nivel 2 es un logro que celebramos, no solo por constituir un orgullo reputacional, sino por reconocer que las políticas de igualdad, enmarcadas en una estrategia de sostenibilidad, pueden traducirse en resultados medibles.
El debate suscitado en el VI Foro de Sostenibilidad deja una conclusión y reflexión clara: la igualdad de género en el sector corporativo venezolano ha entrado en una etapa técnica, en un postecho de cristal, donde la adopción de estándares, la medición de brechas y la revisión crítica del marco jurídico serán determinantes. La resiliencia empresarial a nivel mundial dependerá, en gran medida, de la capacidad de las organizaciones de adaptarse a estas nuevas prácticas, definir nuevas estrategias de sostenibilidad, como los criterios ESG, y traducir sus compromisos en prácticas verificables.
Acoger los criterios de ESG, con sus riesgos y oportunidades, e incorporarlos en una estrategia de negocios no significa que una empresa solo tomará decisiones basadas en esos criterios o con el objetivo específico de, por ejemplo, promover la igualdad, o reducir sus emisiones, ignorando que el objeto principal por el que ha sido creada es generar beneficios económicos. Significa que una empresa considerará, de forma activa y consciente si, por ejemplo, tiene que o quiere minimizar el efecto de algunos riesgos ambientales, sociales o de gobernanza y si quiere y puede convertir esos riesgos en oportunidades, para que la empresa pueda lograr sus objetivos económicos, y al mismo tiempo, generar valor a largo plazo en beneficio del planeta (“E”), de sus stakeholders (“S”), es decir, sus clientes, empleados y la comunidad en la que opera y de sus accionistas (“G”).
*Carolina Cano es socia y Loriane Damian es asociada de ARAQUEREYNA.






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