Con la intención de usar el capital levantado en construir plantas de computación cuántica, para ensamblar las primeras computadoras cuánticas del mundo, la startup PsiQuantum captó 1.000 millones de dólares, en una ronda de ronda de financiación Serie E, liderada por BlackRock, Temasek y Baillie Gifford, en la que también participaron Macquarie Capital, Ribbit Capital, NVentures (la división de capital riesgo de NVIDIA), Adage Capital Management, Qatar Investment Authority (QIA), Type One Ventures, Counterpoint Global (Morgan Stanley), 1789 Capital, S Ventures (SentinelOne), Blackbird, Third Point Ventures y T. Rowe Price Associates.
LexLatin entiende que Goodwin Procter LLP asesoró a PsiQuantum en Silicon Valley y Washington, DC, pero esto no pudo ser confirmado antes de publicar. Desconocemos cuáles otras firmas asistieron en esta ronda, cuyo capital también se empleará en implementar sistemas prototipo a gran escala y mejorar el rendimiento de los chips fotónicos cuánticos que fabrica PsiQuantum que, por cierto, se asoció recientemente con GlobalFoundries, una multinacional de fabricación y diseño de semiconductores por contrato, para fabricar los chips.
Nvidia, que fue uno de los nuevos inversores, firmó una colaboración con la startup para ampliar su investigación y desarrollo de algoritmos y software cuánticos, la integración de GPU-QPU y la plataforma de fotónica de silicio de PsiQuantum. Las plantas que se planea construir se harán a escala de servicios públicos en Brisbane (Australia), de donde son los cofundadores de la empresa, y Chicago (Estados Unidos).
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En un comunicado, la compañía dijo que la computación cuántica, con valor comercial, requiere corrección de errores, por lo tanto se centrarán en crear sistemas tolerantes a fallos dentro de un entorno sometido a retos de escalabilidad en cuanto a fabricación, refrigeración y redes. Para ellos, una fabricación que combine cúbits fotónicos (sistema abstracto que conecta procesadores) con la fabricación directa de semiconductores de alto volumen, ayudará a superar estos obstáculos.
PsiQuantum, que ahora está valorada en 7.000 millones de dólares, usa titanato de bario (un material electroóptico) en su fabricación, por lo que emplearán la nueva financiación en ampliar la producción de BTO hasta alcanzar los volúmenes necesarios para la computación cuántica (y para las supercomputadoras de IA) a gran escala.
Michael Tolo, socio de Blackbird, uno de los nuevos inversores, afirmó que la Serie E consolida el camino de la compañía para desarrollar la primera computadora cuántica útil del mundo y que esto “reconoce el progreso y la constancia que PsiQuantum ha logrado en los últimos 18 meses y demuestra la oportunidad que tiene Australia de convertirse en un líder mundial en computación cuántica”.







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