- 3 de marzo: Pdvsa suscribió nuevos contratos de suministro con empresas comercializadoras de petróleo y derivados destinados al mercado estadounidense. En un comunicado, el Ministerio del Poder Popular de Hidrocarburos y la estatal petrolera resaltaron la necesidad de tener una industria de hidrocarburos libre de sanciones.
- 13 de febrero: Estados Unidos, a través de la Ofac, emitió dos licencias para facilitar la operación de petroleras extranjeras en Venezuela. La primera licencia autoriza a Chevron, BP, Eni, Shell y Repsol) a realizar transacciones relacionadas con operaciones de hidrocarburos con Pdvsa o cualquier otra entidad pública venezolana. La segunda licencia permite la negociación y firma de contratos de inversiones futuras y prohíbe transacciones que involucren a personas o entidades relacionadas con Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba y China, así como embarcaciones sobre las que pesen sanciones de EE. UU.
- 12 de febrero: En el marco de su visita a Venezuela, Chris Wright, secretario de energía de EE. UU., junto a Delcy Rodríguez, presidenta interina, y Laura F. Dogu, encargada de negocios de Estados Unidos en Venezuela, recorrió los campos de la Faja Petrolífera del Orinoco.
- 11 de febrero: A través de la Licencia General N° 48, la Ofac permitió la provisión de bienes, tecnología, software y servicios vinculados a actividades petroleras y gasíferas por parte de Estados Unidos para Pdvsa o las empresas en las que esta posea de forma directa o indirecta una participación igual o superior al 50 %.
- 2 de febrero: El departamento del Tesoro de Estados Unidos extendió la protección a Citgo, filial de PDV Holding, lo que mantendrá bloqueada la subasta de la empresa hasta el 20 de marzo.
- 29 de enero: La Asamblea Nacional de Venezuela sancionó el proyecto de reforma de Ley Orgánica de Hidrocarburos para facilitar la participación en la industria local de empresas privadas, ya no solo a través del Ejecutivo o de la constitución de empresas mixtas con la estatal Pdvsa. Posteriormente, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro de Estados Unidos (Ofac) levantó algunas sanciones sobre Venezuela para permitir que empresas estadounidenses puedan comercializar, transportar, almacenar y refinar crudo venezolano. Sin embargo, mantiene las sanciones sobre la producción.
- 19 de enero: Aunque el mandatario estadounidense ha dado órdenes para que no se venda crudo venezolano a sus adversarios, Vitol Group, que cuenta con licencia de EE. UU. para transportar petróleo de Venezuela, está negociando con compradores de China ventas con descuentos menores a los vigentes antes de los ataques al país suramericano (USD 5 vs. USD 15 teniendo como referencia el precio del Brendt ICE). Trafigura también se sumó como comercializador del crudo venezolano.
- 12 de enero: Trump dejó entrever que Exxon quedará por fuera del plan de inversiones en el sector petrolero venezolano. Dijo que, por el contrario, Chevron, Shell, ENI y Repsol están dispuestas a incrementar sus inversiones en el país.
- 9 de enero: Mientras en el Senado estadounidense avanza una investigación contra petroleras estadounidenses y europeas por supuestamente haber tenido información previa al ataque militar contra Venezuela, este viernes Donald Trump recibió en la Casa Blanca a ejecutivos de una veintena de empresas del sector en el que ha enfocado su estrategia tras detener a Nicolás Maduro. La intención del mandatario estadounidense es que las compañías petroleras aporten unos 100.000 millones de dólares en la recuperación de la infraestructura energética venezolana y el consecuente aumento de la producción de crudo. Pero la gran preocupación de estos potenciales inversionistas, incluyendo a Exxon, se centra en la incertidumbre política, así como en la inseguridad jurídica, alegando las expropiaciones y confiscaciones de la era de Hugo Chávez, por lo que reclaman garantías legales, así como financieras.
- Actualización del 6 de enero: Trump anunció que Venezuela entregará a Estados Unidos entre 30 millones y 50 millones de barriles de alta calidad y no sujeto a sanciones. "Este petróleo se venderá a precio de mercado, y yo, como presidente de los Estados Unidos de América, controlaré los fondos para garantizar que se utilicen en beneficio del pueblo de Venezuela y de los Estados Unidos", dijo en su red Truth Social al precisar que dio instrucciones a Cris Wright, secretario de energía, para que el plan se ejecute de manera inmediata.
El ataque de Estados Unidos en Venezuela para extraer a Nicolás Maduro, para juzgarlo en Nueva York por narcoterrorismo y otros delitos, ha generado diversidad de reacciones, algunas de ellas se fundamentan en el derecho internacional para calificarla como una violación.
Además de decir que su país asumiría la administración de Venezuela de la mano del gobierno encargado, cuya presidenta, Delcy Rodríguez, fue juramentada ayer en la Asamblea Nacional, Donald Trump aseguró que EE. UU. recuperaría el “petróleo robado” a compañías de esa nación, lo que también despertó protestas, sobre todo de quienes simpatizan con el gobernante llevado a juicio este lunes en una corte newyorkina. Incluso, el mandatario estadounidense pidió a Rodríguez no vender petróleo a sus adversarios, algo que llama la atención, pues las sanciones impuestas por Estados Unidos en 2015 siguen vigentes.
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El telón de fondo
Venezuela es el país con mayores reservas probadas de petróleo en el mundo, por encima de grandes productores como Arabia Saudita. En el subsuelo venezolano yacen 330.000 millones de barriles de crudo, lo que representa una quinta parte de las reservas mundiales.
Y, aunque la producción diaria de crudo era de un billón de barriles, en promedio, en noviembre pasado, según datos de la Organización de Países Exportadores de petróleo (Opep), esta es una cantidad distante de los 3 millones de barriles diarios que generaba el país antes de que Hugo Chávez asumiera el poder en 1999, las expectativas de recuperación son alentadoras.
En un análisis divulgado este lunes, el economista Asdrúbal Oliveros, señala que 2026 pareciera iniciar con una especie de “normalización” en la dinámica política si efectivamente se logra un entendimiento entre Venezuela y Estados Unidos:
“Los términos de esa normalización todavía no están claros, por eso persiste un altísimo nivel de incertidumbre”, dice.
El especialista advierte que, en el plano económico, variables clave como el tipo de cambio, brecha cambiaria e inflación seguirán siendo preocupantes en el corto plazo.
En relación con el tema petrolero, explica que será el eje de la normalización que ya venía con muy buen desempeño el año pasado y que es probable que continúe con esta buena perspectiva este año dado que el interés principal de los Estados Unidos se centra en esta materia.
La producción petrolera actual de Venezuela equivale al 0,6 % de la producción mundial y para elevarla a los niveles de 1999 (equivalentes a 2 % de la producción global) se requerirían inversiones del orden de 250.000 millones de dólares a lo largo de una década, de acuerdo con informes del Banco Central de Venezuela (BCV) y Petróleos de Venezuela (Pdvsa) elaborados hace unos ocho años.
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¿Es viable la propuesta de Trump?
Buena parte del petróleo venezolano es crudo pesado (por debajo de 30 grados API), cuyas importaciones ha venido aumentando Estados Unidos desde 1978 (13 %) hasta la actualidad, cuando equivalen a 67 % del total comprado en el exterior y que permite aprovechar la infraestructura de refinación actual.
En su alocución del sábado, tras la invasión en territorio venezolano, Trump ofreció apoyo de su país para recuperar la industria petrolera, cuyo principal desafío está en la obsolescencia de su infraestructura de extracción y refinación, lo que demandará cuantiosos recursos y, por lo menos, 10 años de trabajo.
Lino Carrillo, quien es parte del grupo de energía del gobierno electo en julio de 2024, encabezado por el exdiplomático Edmundo González, indica que las declaraciones hechas por el presidente de EE. UU. deben ser tomadas en el contexto de lo que sucede actualmente Venezuela.
Reconoce que, desde el gobierno de Chávez, el país tiene una deuda por la expropiación de activos petroleros de empresas a las que se otorgaron concesiones para la explotación de la Faja Petrolífera del Orinoco, considerada la mayor reserva de crudo pesado y extrapesado del mundo, y de los campos en Venezuela y es así que existe la disposición a negociar en términos de ganar - ganar considerando las demandas que tienen en contra de Venezuela.
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La estrategia planteada en el programa de gobierno, de acuerdo con Carrillo, es reconocer la deuda a las empresas expropiadas y, al mismo tiempo, abrir nuevamente el mercado con el objetivo de reactivar la industria petrolera. Sin embargo, este plan está sujeto a un cambio de gobierno.
Con esta apreciación coincide Rafael Quiroz Serrano, economista petrolero y profesor de pre y postgrado de la Universidad Central de Venezuela, quien señala que, partiendo de la premisa de que en Venezuela se produzca un viraje político, el petróleo venezolano estará a la orden de las transnacionales, "no necesariamente, pero también norteamericanas", dada la magnitud de la inversión requerida en todas las fases de la industria, exploración, producción, refinación, comercialización y transporte.
Descarta que EE. UU. vaya a poder llevarse la cantidad de petróleo venezolano que desee y a los precios que quiera, como ocurrió en la primera década del siglo pasado, cuando ese país mantenía una hegemonía absoluta a través de las llamadas Siete Hermanas.
"Hoy en día Venezuela es dueña del petróleo, no solamente para mantener la propiedad de Pdvsa en manos del Estado, sino también para mantener la autonomía de la operación de la industria petrolera", expresa Quiroz Serrano al advertir que se requiere modificar cinco artículos de la Constitución Nacional (12, 301 302 303 y 311) para actuar en un nuevo escenario y en apego a la Ley.
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Pese a la magnitud del bombardeo estadounidense en Caracas y otras ciudades, su impacto no se ha visto reflejado en los precios del petróleo, considerando la sobreoferta actual y la debilitada producción de Venezuela, como sí ha ocurrido con los bonos soberanos y de Pdvsa, que han venido repuntando desde ayer. Por lo pronto, la atención sigue centrada en el escenario político.






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