En el competitivo ecosistema legal mexicano, mudarse a Polanco podría parecer un movimiento predecible para una firma de élite. Pero cuando Von Wobeser y Sierra anunció su traslado a Campos Elíseos 204, en la Torre SOMA Chapultepec Piso 18, a metros de Reforma, quedó claro que esto era mucho más que un upgrade inmobiliario. Es una declaración de principios sobre el futuro de la práctica legal: en plena era del trabajo remoto y la inteligencia artificial, la firma apuesta por reinventar la cercanía física como ventaja competitiva. Fernando Carreño, socio con más de quince años en la firma, líder de la práctica de Competencia Económica y miembro del Comité Ejecutivo, fue uno de los arquitectos de esta transformación que promete redefinir cómo un despacho full-service debe operar en 2026.
La conversación con Carreño revela las complejidades detrás de una decisión que tardó años en madurar. No se trata solo de estar donde están los clientes. Se trata de escuchar genuinamente qué esperan los clientes de un despacho de élite en una era donde la excelencia técnica es apenas el punto de partida. Con la franqueza de quien ha participado en las conversaciones estratégicas más delicadas de la firma, Carreño desentraña cómo esta nueva sede busca resolver desafíos estructurales y culturales que limitaban la colaboración, mientras prepara a Von Wobeser para competir en un mercado donde los clientes demandan transparencia radical, esquemas de facturación por resultados y una integración profunda de la tecnología. A menos de un año del 40° aniversario de la firma, esta mudanza es tanto un homenaje a su legado como una apuesta audaz por su futuro.
LexLatin: Inaugurar una nueva sede en Polanco, una zona premium de negocios, es una decisión estratégica significativa. Más allá de la logística o la imagen corporativa, ¿qué escucharon de sus clientes que hizo evidente que este cambio era necesario, y cómo esa "escucha continua" está redefiniendo la forma en que Von Wobeser se relaciona con ellos?
Fernando Carreño (F.C.): En los últimos años ha sido consistente un mensaje de nuestros clientes: valoran que estemos más cerca, que trabajemos con mayor agilidad y que la experiencia sea verdaderamente personalizada. La reubicación en Polanco es la traducción operativa de esa “escucha”. Estar en el epicentro de negocios de la Ciudad de México, a pasos de Reforma, nos permite elevar la frecuencia y calidad de las interacciones y, sobre todo, responder con equipos integrados. Diseñamos un espacio que maximiza la colaboración entre nuestras áreas de práctica y grupos de industria, con infraestructura de primer nivel para reuniones y trabajo conjunto. Eso redefine la relación en términos de proximidad estratégica, coordinación más fluida y tiempos de respuesta superiores.
"Queremos estar más cerca de los clientes" es, en cierta forma, el lema que acompaña esta apertura. En un contexto donde la tecnología permite trabajar desde cualquier lugar, ¿qué significa realmente "cercanía" para Von Wobeser en 2025, cómo se materializa y cómo miden el valor de esa proximidad más allá de la ubicación física?
F.C.: Para nosotros, “cercanía” es oportunidad y calidad de interacción. No es solo ubicación; es contar con los medios adecuados para servir mejor. Se materializa en tres dimensiones: ubicación estratégica en Campos Elíseos, un entorno diseñado para la productividad y la experiencia del cliente, y una configuración que favorece el trabajo transversal.
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El resultado es un servicio más ágil y personalizado. Queremos que esta “cercanía” se traduzca en excelencia, tiempos de respuesta más cortos y una experiencia superior para el cliente.
Este movimiento ocurre a menos de un año del 40° aniversario de la firma. ¿De qué manera esta nueva sede representa una evolución o continuidad de los valores fundacionales de Von Wobeser, y qué aspectos de la identidad original consideran no negociables en esta etapa de transformación?
F.C.: Desde 1986, nuestra fundación, hemos sido coherentes con nuestros valores: integridad, excelencia, compromiso, agilidad y diversidad. La nueva sede es una expresión de nuestra visión de largo plazo y de nuestra capacidad de adaptación en un mercado dinámico, sin renunciar a la misión de brindar asesoría de la más alta calidad en asuntos complejos. Lo no negociable es precisamente esa combinación de integridad y excelencia, y el enfoque permanente en el éxito de los negocios de nuestros clientes.
Como miembro del Comité Ejecutivo, habrá participado en conversaciones estratégicas sobre el futuro de la firma. ¿Qué desafíos estructurales o culturales identificaron que esta nueva sede les ayudará a resolver, y cuáles quedan pendientes en la agenda de transformación?
F.C.: Como parte del Comité Ejecutivo, efectivamente participamos en varias discusiones estratégicas sobre el futuro de la firma. En esas conversaciones identificamos que queríamos un entorno que hiciera más fácil lo que debe ser natural en un despacho full-service: la colaboración profunda entre áreas, grupos de industria y equipos de apoyo. Identificamos desafíos, tanto estructurales como culturales, que requerían una respuesta integral y que esta nueva sede nos ayudará a abordar.
En el plano estructural, uno de los principales retos era la dispersión física de los equipos, lo que generaba ineficiencias operativas y dificultaba la colaboración transversal. La nueva sede nos permite concentrar áreas clave en un mismo espacio, optimizar flujos de trabajo y contar con infraestructura más acorde con las necesidades actuales de la firma, especialmente en términos de tecnología y espacios flexibles.
En el ámbito cultural, observamos la necesidad de fortalecer la interacción entre áreas, promover una cultura más abierta y colaborativa, y fomentar un sentido de pertenencia más robusto. El diseño de la nueva sede —con áreas comunes más amplias, espacios abiertos y zonas pensadas para el intercambio informal— busca precisamente propiciar esa integración y favorecer dinámicas de trabajo más ágiles.
Dicho esto, aún quedan temas importantes en la agenda de transformación. Entre ellos, continuar impulsando la adopción de nuevas herramientas digitales, así como avanzar en la estandarización de ciertos procesos clave. Sin embargo, nos queda claro que la nueva sede es un paso significativo en la dirección correcta.
La escucha continua al cliente implica estar dispuesto a cambiar modelos de trabajo, estructuras de servicio o incluso modelos de facturación o el rol de los profesionales frente al reto de la IA. ¿Qué han aprendido de esas conversaciones con clientes que les haya sorprendido o desafiado supuestos sobre cómo debe operar un despacho de élite?
F.C.: En nuestras conversaciones más recientes con clientes, uno de los aprendizajes más relevantes ha sido que su expectativa de valor ha evolucionado de manera mucho más acelerada de lo que tradicionalmente ocurre en el sector legal. Ya no buscan únicamente excelencia técnica, sino modelos de trabajo más colaborativos, estructuras de servicio flexibles y una integración mucho más profunda de la tecnología, especialmente en lo relacionado con IA.
Quizá lo más sorprendente ha sido constatar que muchos clientes están mucho más dispuestos al cambio de lo que supone el propio sector legal. Nos piden transparencia radical en la forma de trabajar, equipos más integrados con sus áreas internas y, cada vez más, esquemas de facturación que reflejen resultados y no solo horas. Esto desafía varios supuestos históricos sobre cómo debe operar un despacho de élite, pero, al mismo tiempo, abre una oportunidad clara para innovar sin perder rigor.
También hemos aprendido que la IA no es vista como una amenaza, sino como un habilitador que nos permite dedicar más tiempo al trabajo estratégico y menos a lo repetitivo. Los clientes quieren que la adoptemos con responsabilidad, pero con decisión.
En resumen, escuchar activamente a los clientes nos ha empujado a cuestionar procesos, roles y métricas de valor, y ha sido un recordatorio importante de que la excelencia hoy implica no solo profundidad jurídica, sino adaptabilidad.
Polanco, esa zona premium en la que estrenan oficina, concentra una densidad importante de empresas, corporativos y tomadores de decisión. Desde el punto de vista del desarrollo de negocios y posicionamiento estratégico, ¿qué oportunidades específicas abre esta ubicación que antes no tenían, y cómo planean capitalizarlas?
F.C.: La ubicación en Polanco nos abre oportunidades que antes eran más difíciles de capitalizar por una cuestión puramente geográfica. Estar en una zona donde convergen corporativos, fondos de inversión, empresas multinacionales y tomadores de decisión nos permite incrementar significativamente la cercanía con nuestros clientes y fortalecer la visibilidad de la firma en un entorno altamente competitivo.
Desde el punto de vista de desarrollo de negocios, la nueva sede facilita reuniones más ágiles y la posibilidad de organizar eventos, workshops y encuentros sectoriales con más frecuencia y con una asistencia más representativa. La proximidad física reduce fricciones logísticas y nos posiciona como un actor naturalmente integrado en el ecosistema empresarial de la zona.
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Además, la presencia en este núcleo corporativo refuerza nuestra marca: transmite confianza, modernidad y la intención clara de seguir creciendo en México. En suma, la sede en Polanco no es solo un cambio de dirección, sino un catalizador para elevar nuestro posicionamiento estratégico y profundizar nuestra relación con los actores clave del mercado.
Mirando hacia 2026 y el 40° aniversario, ¿cuál es la visión de largo plazo para Von Wobeser que esta nueva sede representa simbólicamente, y qué les gustaría que los clientes dijeran sobre la firma cuando llegue ese hito? En otras palabras, ¿cuál es el valor agregado que esa nueva sede representa para el cliente?
F.C.: Esta sede es una inversión estratégica en el futuro de la firma: un punto de encuentro entre tradición y modernidad que prioriza la comodidad y productividad del equipo, y, en consecuencia, la excelencia en el servicio. De cara al 40° aniversario, queremos que los clientes nos reconozcan como un despacho de excelencia, que colabora mejor, responde con mayor agilidad y ofrece una experiencia superior, respaldada por una ubicación y una infraestructura de clase mundial, así como una firma en crecimiento constante.
En síntesis, llevamos nuestra filosofía a la práctica: vamos a donde los clientes nos necesitan, con un espacio que potencia la colaboración y la calidad del servicio que entregamos cada día.




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