Mientras las predicciones sobre pérdida de empleos por IA dominan los titulares, los despachos de abogados enfrentan un desafío contraintuitivo. Se trata de entender que recortar la contratación de profesionales junior ahora podría resultar estratégicamente desastroso.
El riesgo a corto plazo no es que la IA destruya los puestos para los más jóvenes. Es que las firmas hagan recortes prematuros y pierdan la fuerza laboral adaptable y tecnológicamente competente que necesitan para la transformación.
Las brechas en la evidencia
El CEO de Anthropic, Dario Amodei, advirtió en mayo de 2025 que la mitad de los empleos de nivel inicial en profesiones de cuello blanco podrían desaparecer en cinco años, lo que potencialmente llevaría el desempleo al 10-20 %.
Sin embargo, esto no se refleja en los datos actuales del mercado. El reclutamiento legal en Reino Unido y Estados Unidos muestra resiliencia: la contratación de recién egresados permanece estable en las principales firmas, con despachos estadounidenses de primer nivel en Londres intensificando la competencia por talento junior.
Cuando se examina de cerca, la evidencia de recortes laborales masivos impulsados por IA es notablemente escasa. A veces "IA" es una justificación conveniente para anuncios de recortes de personal; las presiones de costos o el incumplimiento de metas son el verdadero motivo.
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Los líderes de despachos jurídicos con los que hablo reconocen el potencial transformador de la IA pero, a pesar de sus capacidades impresionantes, reportan un impacto actual limitado en flujos de trabajo, productividad, fijación de precios o contratación. Lo que les quita el sueño no es el desplazamiento laboral. Sus mayores preocupaciones son quedarse atrás frente a competidores que implementan mejores herramientas de IA o desperdiciar dinero en tecnología fallida.
Los inversionistas en firmas legales también son más optimistas de lo que sugieren los titulares. Dentro de sus horizontes de tres a siete años, muchos ven el capital externo como una ventaja en la próxima carrera armamentista de IA, no como una víctima de ella.
La realidad de la adopción tecnológica
Esta desconexión refleja una verdad familiar: la tecnología avanza más rápido que su adopción. Los elevadores automatizados eran viables desde la década de 1920; los operadores no desaparecieron hasta los años 70, cuando las normas de seguridad y la comodidad del cliente se pusieron al día.
El cambio rara vez ocurre de la noche a la mañana, incluso cuando la IA avanza más rápido. Esto no significa ser complacientes ante un futuro potencialmente disruptivo o ignorar las capacidades eventuales de la inteligencia artificial general. Más bien, los líderes deben decidir con información imperfecta durante este período de transición. Nadie sabe con precisión cómo la IA transformará los servicios legales. Este es un momento para múltiples apuestas pequeñas, no para una apuesta que comprometa toda la firma.
La lección de la historia
La historia sugiere que las tecnologías transformadoras recompensan a los jóvenes y bien educados porque se adaptan más rápido a nuevas herramientas y procesos. El uso temprano de IA muestra que los profesionales junior son quienes más experimentan con lo nuevo. Recortar la contratación ahora reduce precisamente al grupo necesario para reconstruir el trabajo legal.
El efecto demanda
Un error común es asumir que eficiencia equivale a menos abogados. Es la la Paradoja de Jevons: las ganancias en eficiencia a menudo impulsan mayor demanda en lugar de reducir gastos. Las reducciones de costos y la mejor calidad tienden a expandir los mercados. Si la paradoja se cumple, los ganadores serán aquellas firmas capaces de ampliar la gama de servicios que ofrecen y los clientes que pueden atender usando herramientas de IA.
Un ex líder de una Big Four me dijo recientemente que el efecto neto de la IA en auditoría probablemente será más auditores: cuando los costos caen, las pruebas exhaustivas reemplazan el muestreo, expandiendo el alcance del servicio. El trabajo legal tiene una elasticidad similar. Cada día, miles de millones de transacciones proceden con poca o ninguna intervención legal. Si la IA aporta soporte legal confiable y asequible a tan solo una fracción de esa actividad –simplificando procesos, evitando disputas, resolviendo problemas– el mercado se expande. Productos legales más económicos y mejores pueden crear trabajo que hoy no existe.
Los clientes quieren más certeza, es decir, mayores niveles de confianza en los resultados. No basta con la rapidez. Como argumenta el experto en tecnología legal Richard Susskind, los clientes quieren soluciones preventivas: 'una cerca en la cima del acantilado en lugar de una ambulancia más rápida'. Resultados predecibles a precios predecibles desbloquean la demanda.
La carrera armamentista ha comenzado
A corto plazo, las herramientas de IA pueden multiplicar la demanda de abogados más rápido de lo que los desplazan.
Las plataformas que analizan el historial de transacciones de una firma para identificar posiciones previas de un oponente confieren una ventaja negociadora real. Los copilotos de revisión de contratos pueden generar miles de posibles problemas y cláusulas de respaldo en segundos. Aplicaciones orientadas al consumidor en Estados Unidos ya permiten a los propietarios preparar demandas de desalojo en minutos en lugar de horas.
Estos desarrollos anuncian una carrera armamentista donde la ventaja competitiva fluye hacia las firmas que pueden implementar tecnología de manera más efectiva mientras rediseñan los modelos de personal y precios. Ese rediseño exige un trabajo humano en primer lugar. Antes de que la IA pueda absorber más carga, es exactamente el tipo de trabajo que probablemente dependerá en gran medida de talento junior adaptable y alfabetizado en IA cuando se planifica en horizontes realistas de negocio.
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Un marco pragmático
¿Cómo deben responder los líderes? Puede ayudar pensarlo como un proyecto de gestión del cambio en etapas flexibles enfocado en personas, producto y precios:
Corto plazo (0-18 meses):
- Mantener la contratación de recién egresados mientras se pilotan implementaciones de IA
- Enfocarse en capacitación y experimentación de flujos de trabajo en lugar de cambios estructurales
Mediano plazo (18-36 meses):
- Desarrollar abogados junior alfabetizados en IA como traductores tecnológicos. En otras palabras, cultivar una cultura de 'aprendizaje inverso' que permita a los abogados senior aprender de los junior
- Construir equipos multifuncionales y experimentar con nuevos modelos de precios para servicios mejorados con IA
Largo plazo (3-7 años):
- Transformar modelos de negocio de horas a resultados y cobrar por productos
- Desarrollar servicios estandarizados que alcancen mercados más amplios mediante entrega habilitada por IA
Los líderes del mañana
La amenaza real a corto plazo para los despachos de abogados no es que la IA reemplace a los abogados junior. Es que los líderes vacíen el banco de talentos del futuro al recortar demasiado pronto. Los futuros líderes legales combinarán criterio con pensamiento sistémico e instinto de producto –rasgos mucho más probables de emerger de una cohorte junior bien cultivada que de una contratación reducida.
Las firmas que recortan la contratación de recién egresados ahora arriesgan el clásico dilema del innovador: lucir eficientes hoy mientras se vuelven estratégicamente vulnerables mañana. Los líderes del mercado en 2030 probablemente serán aquellos que invirtieron en talento junior nativo de IA durante el período de transición 2025-2027.
En la era de la IA, los abogados jóvenes adaptables no son un pasivo. Son el activo estratégico definitivo.
*David Morley es cofundador de la consultoría Dejonghe & Morley, enfocada en inversiones de capital privado en la industria legal. Anteriormente fue director para Europa en Caisse de dépôt et placement du Québec, y socio director y socio senior en la firma Allen & Overy. Este artículo fue publicado inicialmente en Law.com.







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