En un momento en que las fronteras se diluyen y las empresas centroamericanas miran hacia toda Latinoamérica como su mercado natural, EY acaba de completar una integración estratégica que conecta a Centroamérica, Panamá y República Dominicana con una red de 18 países. Lejos de ser una simple expansión territorial, este movimiento representa una apuesta trascendental para el entorno legal: anticipar las necesidades de empresarios que ya no piensan en términos nacionales sino regionales, y que requieren asesores capaces de navegar la complejidad regulatoria, fiscal y operativa de múltiples jurisdicciones simultáneamente.
Juan Rafael Campos, CEO de EY para esta región integrada, lidera esta transformación con una visión clara: convertir a la firma en algo más que un proveedor de servicios profesionales. En esta conversación, Campos explica cómo la integración con EY Latam fortalece la propuesta de valor para clientes que enfrentan desafios que van desde el nearshoring hasta criterios ESG, y comparte su plan de crecimiento hacia 2030. Su objetivo es ambicioso pero concreto: que EY sea el socio estratégico que acompañe las decisiones que moldean el futuro empresarial de la región.
EY Centroamérica, Panamá y República Dominicana acaba de completar la integración con EY Latam. Usted ha dicho que esto "no marca el inicio de un camino nuevo, sino la consolidación de una trayectoria". ¿Qué significa concretamente esta consolidación para las empresas que ya son clientes de EY y para aquellas que están evaluando contratar sus servicios?
Esta integración es la consolidación de una trayectoria de casi 25 años de trabajo de la firma en Centroamérica, Panamá y República Dominicana. Para nuestros clientes, significa contar con una organización más ágil, conectada y con mayor capacidad para anticipar y resolver los desafíos que plantea un entorno cada vez más dinámico.
Los empresarios centroamericanos están ampliando su horizonte y ven en toda Latinoamérica un mercado natural para crecer; a su vez, los líderes empresariales latinoamericanos que operan fuera de Centro América ya identifican la Región como un mercado estratégico para invertir y expandir sus operaciones. Este cruce de intereses abre una oportunidad única: contar con una firma de servicios profesionales que no solo entienda las dinámicas locales, sino que ofrezca una presencia integrada en toda la región.
Un asesor con alcance latinoamericano puede conectar oportunidades, acelerar la toma de decisiones y garantizar que cada inversión se traduzca en resultados sostenibles y escalables.
Esta integración conecta a EY Centroamérica con una red de 18 países. Desde la perspectiva de cumplimiento normativo y tributario, ¿cómo se traduce esta cobertura ampliada en ventajas competitivas para empresas centroamericanas con operaciones transfronterizas?
Operar en Centroamérica, Panamá y República Dominicana ha permitido a muchos empresarios desarrollar una experiencia única frente a los retos de ser una multilatina. Han aprendido a navegar legislaciones diversas, cumplir exigencias fiscales similares en entornos normativos no homologados y adaptarse a dinámicas regulatorias particulares en cada jurisdicción.
Además, han enfrentado realidades empresariales con exigencias distintas en cada país, lo que les ha dado una visión integral y capacidad de adaptación. Este aprendizaje se convierte en una ventaja competitiva para expandirse hacia otros mercados latinoamericanos, dominando la complejidad regulatoria y cultural que implica operar en una región más amplia y diversa.
Usted menciona que los clientes enfrentan cambios "más complejos e interconectados que nunca". En materia fiscal y regulatoria, ¿cuáles son los tres principales desafíos que están identificando en Centroamérica y cómo esta nueva estructura fortalecida les permite resolverlos mejor?
En nuestra experiencia, hemos identificado tres desafíos clave en materia fiscal y regulatoria en Centroamérica: primero, la creciente exigencia de intercambio de información para efectos tributarios; segundo, regímenes de incentivos que presentan oportunidades significativas de mejora para atraer inversión extranjera; y tercero, la ausencia de políticas que fortalezcan una verdadera integración económica y aduanera en la región.
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Contar con una estructura latinoamericana nos permite enfrentar estos retos de manera más efectiva, gracias al acceso ágil a una red de profesionales que aportan nuevos enfoques, soluciones tecnológicas y aprendizajes regionales. Esto se traduce en asesoría integral para nuestros clientes, con estrategias que no solo resuelven los desafíos actuales, sino que les brindan una visión de largo plazo para operar con éxito en un mercado latinoamericano cada vez más interconectado.
Entre los beneficios de la integración destacan especializaciones como nearshoring, tecnología fiscal y litigios complejos. ¿Cómo posiciona esta oferta especializada a EY frente a las otras Big Four en la región?
Estas especializaciones reflejan nuestra capacidad de anticipar las necesidades del mercado y ofrecer soluciones con un enfoque más integral.
El nearshoring, por ejemplo, abre oportunidades para atraer inversión y fortalecer cadenas de suministro; la tecnología fiscal impulsa eficiencia y cumplimiento; y los equipos de litigio fiscal complejo aportan una visión estratégica a una situación que fácilmente tendría impactos en múltiples jurisdicciones.
La integración de talentos y capacidades en nuestra organización es una realidad tangible: trabajamos en equipo, compartimos aciertos y aprendizajes e impulsamos el intercambio constante de conocimiento. Esta colaboración activa nos permite generar soluciones más innovadoras, fortalecer la experiencia colectiva y ofrecer a nuestros clientes un valor diferencial sustentado en la diversidad y complementariedad de nuestras competencias.
Han anunciado la incorporación de 26 nuevos socios y directores, y la meta es llegar a 100 para 2030. ¿Qué refleja este crecimiento sobre la solidez financiera y operativa de EY, y cómo impacta directamente en la calidad del servicio al cliente?
Este crecimiento refleja la confianza que existe en el potencial de la región y la solidez financiera y operativa de EY.
La incorporación de nuevos socios y directores fortalece nuestra estructura de liderazgo, amplía la diversidad de capacidades y nos permite ofrecer un acompañamiento más cercano y especializado. Para los clientes, esto se traduce en equipos más robustos, con mayor capacidad de respuesta y una oferta de servicios más sofisticada.
La sostenibilidad y criterios ESG están integrados transversalmente en su estrategia. Desde lo jurídico y el gobierno corporativo, ¿qué tipo de asesoría están demandando las empresas centroamericanas en esta materia y cómo los acompañan?
Cada vez más empresas están incorporando criterios ambientales, sociales y de gobernanza en sus decisiones corporativas y en su gestión de riesgos. Desde EY, las acompañamos en el desarrollo de estructuras de gobierno más transparentes, en el cumplimiento de nuevas exigencias regulatorias y en la implementación de políticas ESG que fortalezcan su reputación y sostenibilidad a largo plazo.
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Nuestra integración regional nos permite ofrecer asesoría legal, regulatoria y estratégica de manera integral y coordinada en todos los países.
La estrategia global "All In" promete creación de valor ambiciosa. ¿Qué servicios o soluciones concretas pueden aprovechar hoy las empresas centroamericanas que antes no estaban disponibles o eran más limitadas?
Con esta integración, las empresas pueden acceder a soluciones por industria con alcance regional en distintas áreas: transformación digital, gestión del riesgo, automatización fiscal y en sostenibilidad -entre otros-, con equipos dedicados en cada especialidad.
“All In” nos impulsa a ofrecer una experiencia más conectada, colaborativa y centrada en el cliente. De esta manera, se amplía el alcance de soluciones disponibles y eleva el estándar de calidad en cada proyecto.
Mirando hacia 2030, con esta integración consolidada y el crecimiento proyectado, ¿cuál es su visión para que EY no sea solo un proveedor de servicios, sino un verdadero socio estratégico en la transformación empresarial de Centroamérica, Panamá y República Dominicana?
Nuestra visión hacia 2030 es ser el socio estratégico de confianza que acompañe a las empresas en sus procesos de transformación, innovación y sostenibilidad. El propósito constante es comprender a fondo los objetivos del cliente y trabajar para integrarlos en soluciones que impulsen resultados sostenibles en el tiempo.
Queremos ser parte de las decisiones que moldean el futuro de los negocios en la región, aportando una mirada integral que une conocimiento local, alcance global y compromiso con el desarrollo sostenible.
Con esta integración, EY está mejor preparada para impulsar el crecimiento, generar impacto positivo y construir, junto a nuestros clientes, un mejor entorno de negocios para Centroamérica, Panamá y República Dominicana, y de la mano de toda la región Latinoamericana






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