Skip to main content
Las estrellas que olvidamos contar: hacia un liderazgo más útil y optimista

Las estrellas que olvidamos contar: hacia un liderazgo más útil y optimista

por Jaime Fernández Madero
publicado el20/12/2017
Compartir

Nunca dejo de sorprenderme por lo mucho que el ADN de los abogados se opone a los objetivos y metas organizacionales. Uno de esos aspectos tiene que ver con su tendencia al escepticismo y su aversión a los riesgos. Una mente escéptica y dubitativa con frecuencia ayuda a hacer un buen trabajo jurídico. Los clientes esperan que los abogados les cubran las espaldas en caso de riesgos o contingencias. Pero es difícil liderar proyectos y personas con incredulidad. La gente necesita emoción y motivación sobre lo que hacen. Si se ponen los riesgos antes que los objetivos y el propósito, sólo quedan los miedos y la cautela. Ninguna gran firma se ha construido sobre esa base.

En el artículo “Trampas de la felicidad: cómo saboteamos nuestro trabajo” Annie McKee describe tres trampas en las que podemos caer en nuestra vida laboral: ambición, el deber ser y el exceso de trabajo.

La ambición es buena y necesaria, por supuesto. No lograríamos hacer nada sin una buena suma de ambición. Pero cuando nos volvemos híper competitivos y nos enfocamos demasiado en ganar, según McKee podemos tener problemas. Perdemos la noción de otras personas y del impacto de nuestras acciones. Las relaciones sufren y la colaboración se ve afectada. El trabajo comienza a perder sentido.

La trampa del deber ser tiene que ver más con lo que deberíamos hacer que con lo que queremos hacer. Obviamente, las reglas deben seguirse, pero el significado ulterior es: ¿hasta qué punto hacemos lo que realmente nos gusta y qué tan identificados nos sentimos con el proyecto en el que trabajamos? Si nuestra razón principal para hacer nuestras tareas es que debemos hacerlas, nuestra motivación interior se verá fuertemente afectada.

El exceso de trabajo es probablemente la que acecha con más intensidad en el ambiente de una firma legal. La cultura tradicional de los despachos asigna un alto valor al trabajo duro, el cual se convierte en exceso en muchos casos. Probablemente, el modelo de negocios de las firmas legales, tan atado a la facturación por horas, ha ayudado a dar mayor importancia a laborar horas de más. McKee sugiere que:

El exceso de trabajo crea una espiral negativa porque más trabajo causa mayor estrés; un mayor estrés hace que nuestro cerebro se ralentice y compromete nuestra inteligencia emocional; la menor creatividad y pobres habilidades de contacto personal perjudican nuestra habilidad para trabajar eficazmente.

Pero quizás me interesa más mencionar hoy las sugerencias que McKee propone para evitar las trampas de la felicidad en el trabajo: significado y propósito, esperanza y amistad.

Significado y propósito

La pasión por una causa alimenta la energía, la creatividad y la inteligencia. La ciencia ha probado -y lo hemos visto miles de veces en nuestro trabajo- que el entusiasmo nos hace más listos. Cada persona tiene su forma de comprometerse con el trabajo, pero generalmente a la gente le gusta luchar por una causa que les importa, crear e innovar, arreglar problemas y mejorar sus ambientes de trabajo.

El abogado escéptico y racional tiende a pensar que estos factores deberían estar satisfechos con un buen sueldo y una carrera, pero las nuevas generaciones exigen cada vez más propósito y significado. ¿Qué implica eso en el contexto de una firma legal? El propósito transmite la idea de algo mayor a nosotros mismos y a nuestros intereses individuales.

No necesitamos salvar el mundo -una firma legal no podría aspirar a lograr tal cosa- pero servir a nuestros clientes con gran calidad y compromiso a sus necesidades, aspirar a mayores niveles de desempeño y contribuir a construir una organización que podrá legarse a futuras generaciones podrían ser excelentes motivaciones para darle significado y valor al trabajo de los abogados. Otorgar propósito y significado a nuestro trabajo en el bufete podría ser la diferencia entre simplemente cumplir y alcanzar la excelencia en lo que hacemos. De esta forma abandonamos nuestra limitada visión individual de profesionales que laboran en un entorno más o menos agresivo a nuestras propias necesidades, a un proyecto colectivo y emocionante donde compartimos visiones y objetivos con otros colegas.

Esperanza

Esta es una decisión difícil para abogados conservadores que no corren riesgos. La esperanza sugiere un cierto nivel de ingenuidad y superficialidad. Las cosas se deben planificar y calcular con anticipación, la esperanza no puede ser todo. Por supuesto, esto es cierto cuando se relaciona con trabajo real, pero a un nivel más general la esperanza en un proyecto o en el futuro es un importante elemento de bienestar.

La esperanza hace posible navegar por la complejidad, además de manejar el estrés, el miedo y la frustración. Ella también afecta nuestra química cerebral positivamente y nos prepara para pensar y actuar más eficazmente. Cuando nos tornamos demasiado escépticos y conservadores, corremos el riesgo de perder la visión de las muchas ventajas y beneficios que disfrutamos.

Los grandes líderes en todas las áreas de la vida (política, religión, y negocios y entre otras) han mantenido una esperanza casi demente en cosas que creían (propósito y significado) y llegaron tan lejos como para convencer a sus seguidores de que sus causas eran suficientemente buenas para tener fe y esperanza en ellas.

La esperanza no es una disposición irracional hacia el futuro, sino una actitud optimista hacia el proyecto que hemos decidido perseguir, y en donde nuestros valores y expectativas también se están viendo satisfechos.

Amistad

Algunos de ustedes ya deben estar pensando ¿qué tiene que ver la amistad con el trabajo en una firma legal? Es decir, está bien tener amigos, pero no los necesitamos para lograr nuestras metas profesionales.

McKee se refiere a las relaciones positivas y cálidas en el trabajo y a cómo éstas mejoran nuestra satisfacción y felicidad. El concepto de la amistad aplicado al lugar de trabajo, se refiere a la comprensión de que buenas relaciones personales hacen una diferencia importante en la creación de un ambiente saludable y estimulante.

Cuando le damos excesiva prioridad al lado racional e inteligente de nuestro cerebro, nos volvemos más pesimistas y huraños. Tomando prestada la hermosa imagen creada por Tom Jobim en su canción "Wave", olvidamos contar nuestras estrellas en el cielo (As estrelas que esquecemos de contar) y las bendiciones que hemos recibido.

La práctica del Derecho en América Latina ha ofrecido y seguirá ofreciendo grandes oportunidades a muchos abogados en nuestra región. Sin embargo, el cambio en tiempos inciertos como los que vivimos implica tener liderazgos más optimistas y útiles que puedan dar significado y esperanza a muchos jóvenes profesionales que esperan conseguir más proyectos emocionantes y atractivos en su carrera. De los líderes de firmas depende la posibilidad de ofrecer todo eso en los años que vienen.

¡Únete a la discusión!

HTML Restringido

  • Allowed HTML tags: <a href hreflang> <em> <strong> <cite> <blockquote cite> <code> <ul type> <ol start type> <li> <dl> <dt> <dd> <h2 id> <h3 id> <h4 id> <h5 id> <h6 id>
  • Lines and paragraphs break automatically.
  • Web page addresses and email addresses turn into links automatically.