OPINIÓN


Derecho a flor de piel: los tatuajes y los derechos de autor

En algún momento los tatuajes eran vistos con ojo crítico y cualquiera que tuviese uno caía rápidamente en un estereotipo. Sin embargo, en años recientes, los tatuajes se han convertido en algo común, en una tendencia ya no exclusiva de rebeldes y marginados. Desde estrellas de pop hasta banqueros, los tatuajes ahora son aceptados en casi cualquier ambiente de trabajo. Se estima que al menos un quinto de la población total del Reino Unido lleva tatuajes.

En la ruta hacia la aceptación generalizada del arte corporal, los talleres de tatuajes ahora deben ser conscientes de un creciente cambio. Hace diez años, era típico que un tatuador revisase el catálogo de trabajos anteriores y eligiese un diseño. Sin embargo, hoy todo gira en torno a la individualidad. Los artistas del tatuaje ahora se dedican incluso más a ofrecer a sus potenciales clientes trabajos únicos que se ajusten a sus necesidades perfectamente. Es a partir de este punto que los problemas de derecho de autor comienzan, ya que cada trabajo posee su propio carácter único.

¿Qué dicen las leyes de derecho de autor?

Los tatuajes son trabajos artísticos y, por lo tanto, están protegidos por derechos de autor. Como el dueño del derecho, el artista tatuador transfiere una llamada “licencia implícita” a la persona que llevará el trabajo artístico en su cuerpo. Esta licencia permite que la persona tatuada use el material protegido del tatuador. Cuando reciban un tatuaje, deben estar conscientes de que tienen el derecho de mostrar su tatuaje en público. Sería extraño en verdad que los tatuajes tuviesen que permanecer ocultos en público debido a leyes de derechos de autor.

Los tatuajes y las redes sociales

¿Qué pasa cuando queremos compartir nuestro nuevo tatuaje con todos nuestros queridos familiares, amigos y seguidores? En lo que respecta a las redes sociales y a tomar fotos, puedes compartir tu nuevo tatuaje sin miedo a infringir los derechos de nadie. A pesar de que estas leyes son un poco extrañas y contradictorias, los tatuadores en todas partes del mundo deberían saber que la gente con frecuencia se hace tatuajes con la intención de exhibirlos.

Uso de tatuajes para beneficio comercial

La situación se complica cuando los tatuajes son usados con propósitos comerciales. En casos donde las propias personas tatuadas son los modelos, no hay fundamentos para romper la ley. Solo en situaciones en las que el diseño tatuado en sí mismo es usado para generar ganancias, es que el asunto puede tornarse ilícito. Por ejemplo, cuando el diseño del tatuaje está impreso en franelas o bolsas y vendido con fines de lucro, o si se tomó una foto cercana del tatuaje para un aviso publicitario, esto podría infringir derechos de autor. En estas situaciones, es justo que el artista también se lucre por su trabajo. Como regla general, recomendamos a los individuos tatuados y a cualquiera dispuesto a usar el diseño de un tatuaje comercialmente, que obtengan primero el permiso del artista.

The Hangover Part II: el drama de la protección de tatuajes

Un famoso caso de protección de un tatuaje ocurrió en 2011. El artista tatuador Victor Whitmill introdujo una demanda por derechos de autor en contra de Warner Brothers, productores de Hollywood. Un infame tatuaje diseñado por Whitmill, el cual originalmente está grabado en el rostro del famoso boxeador Mike Tyson, fue el centro de una parodia en la película The Hangover Part II. Durante una despedida de soltero en Bangkok, el personaje principal de la película, ya ebrio, decide hacerse un tatuaje con el diseño de Whitmill. Al verse en el espejo la mañana siguiente, se da cuenta de lo que le sucedió la noche anterior. Warner Brothers quería usar la secuencia para la cubierta del DVD. Fue entonces cuando Whitmill reclamó sus derechos de autor y demandó al estudio. La demanda finalmente se resolvió de forma privada fuera de tribunales, con Warner Brothers pagándole a Whitmill una compensación.

La cuestión de los tatuajes protegidos radica en sus usos comerciales. Requieren de la aprobación escrita del artista. Sin embargo, esto solo es necesario cuando el tatuaje ocupa la mayor parte o es el centro de atención de una foto. Cuando un tatuaje ocupa la mayor parte de una foto, podrían estar violando los derechos del artista al usarlo.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en la web de Copytrack.


© 2017, lexlatin.com. El contenido de LexLatin, incluyendo todas sus imágenes, ilustraciones, diseños, fotografías, videos, íconos y material escrito, está protegido por derechos de autor, marcas y demás derechos de la propiedad intelectual, y es publicado para sus suscriptores y lectores con propósitos informativos únicamente. No se permite la reproducción, modificación, copia, distribución, reedición, transmisión, proyección o explotación de cualquier forma de los materiales o contenidos publicados por LexLatin, a menos que el interesado obtenga la autorizacion escrita de LexLatin.

Dejar un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *



ARTICULO ESCRITO POR:

Sophia Höttinger

    Comparte con tus amigos










    Enviar
    Comparte con tus amigos










    Enviar